día perdido… y refléxiones traumáticas a posteriori

Siento que el tiempo se me escapa y que no he hecho nada, que sigo sin hacer nada… si, un blog… he hecho y he dejado bonito un blog que no sirve para nada, sólo para perder el tiempo en vez de dedicarlo a otras cosas.

¿A qué he dedicado todo el día? ¿a evadirme? ¿de que? …de los exámenes… ¿tanto me preocupan los exámenes que se que no voy a aprobar? ¿que realmente no me importa aprobar?
Están ahi, llamando a la puerta de mi presente mientras yo sigo haciendome el despistado, dejándolos para más adelante…
La verdad que estoy cansado, se podría decir que harto, después de cuatro años y pico he adquirido una mierda de rutina que me esta quemando por dentro y me está provocando dejar de aprender cosas que realmente me interesan. Me veo capacitado para meterme en la cabeza en dos días las mierdas que me pregunten en el exámen, pero ¿qué necesidad tengo de aprobar a ese precio, perdiendo lo que realmente me interesa de la carrera que estoy haciendo? Es estúpido, yo, el que tenía sueños, el que miraba al cielo y creia que su estrella le estaba guardando grandes cosas, convertido en un estúpido más con una carrera con notas mediocres bajo el brazo… sin haber aprendido una mierda habiendo tenido la oportunidad. Y me da igual el trabajo que pueda tener en un futuro o el dinero que me reporte, no me refiero a eso, prefiero morir tirado en un portal con el pene erecto habiendo explotado mi potencia y habiendo cumplido algunos (y decir aquí algunos ya me parece triste) de mis sueños.

Echo la vista atrás y veo casi un año, un jodido año, perdido. (¿¡desde cuando me ha importado el pasado!?) Me importa, está ahí, lo siento, echándome su aliento nauseabundo en la nuca, lanzando a mi mente las demasiadas oportunidades perdidas, los demasiados momento perdidos, las necesarias personas perdidas… y no lloro. Sonrío y trago, sonrío y trago, y espero… y estoy harto de esperar…

Pasadas la lágrimas, si estas conmigo dame la mano, voy a bucar a mi destino, voy a cojerle del cuello y le voy a poner delante de mí. Le voy a explicar que no renuncio a ninguno de mis sueños. Y, si no me los quiere dar, acabará mi historia, pero también la suya. Sólo hay una meta, conseguirlos, cómo, ya se verá, hay puertas abiertas y la derrota no existe en mi mente.

Que coja esto un psicologo y me meta un tiro… exámenes… que le dén por culo a los exámenes…

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