Reconciliación

Hoy me he reconciliado con ella. Su visión ha sido de nuevo gratificante para mi, y justo en este lugar, donde hace tiempo, me ayudó a superar una de las peores épocas de mi vida. Esta vez no necesitaba consejo, se lo que tengo que hacer, se las cosas que tengo que olvidar hasta otro momento más idóneo, se que tengo que intentar vivir mi vida al minuto, al segundo, no perderme ninguna sensación nueva ni dejar pasar oportunidades de las que luego pueda arrepentirme. Se que hundirme más sólo significa mayor esfuerzo para levantarme luego.
En todo ésto me ha apoyado. Su claridad ha iluminado el osuro en que se sumía mi mente, en el que, si bien veía el camino, aún no me atrevía a andarlo. Me ha vuelto a repetir que la prisa por poseer lo que quiero sólo es deseperación en el presente, momento en el que, quiera o no, rio, lloro y,en fin, vivo, y no lo puedo malgastar estando triste y perdiéndome nuevas sensaciones y nuevas vivencias porque mi mente está en otro lado, sumida en tinieblas que por muchas vueltas que las dé no podré solucionar ni olvidar.
Hoy estaba preciosa, había salido en toda su magnitud, con todo su blanco esplendor, más grande que nunca. Había tenido tiempo de prepararse, sabía que era la noche que menos tiempo estaría conmigo y aún así ha sido una de las que más me ha ayudado. Cualquiera que la haya visto se habrá fijado en que su magia hoy lo inundaba todo. Me gusta pensar que se ha puesto así por mi, pero quizá también lo haya hecho por ti… piensalo. ¿no te ha ayudado hoy? ¿no ves todas las cosas más claras? ¿no has sentido, al menos, esta noche un bienestar especial que te ayuda a seguir con la rutina? ¿que ha acabado con ella, aunque sólo sea cuando la estabas mirando? … no puedo creer que no lo hayas sentido. ¿no has visto a la Luna esta noche?

Llamada de atención a mi mismo

En la búsqueda inconsciente del amor que cada persona pueda encerrar hacia mi me he encontrado con varias barreras que me han sido difíciles de superar. Y no hablo de la apatía o la mentira o de cualquier otro factor externo a mi, estas barreras, al fin y al cabo, pueden ser superadas simplemente mirando a los ojos a la persona a quien afectan. No, las verdaderas barreras entán en mi interior, son mis propias mentiras y apatías hacia mi mismo las que muchas veces truncan las relaciones que mantengo con los demás.
En épocas en que sólo vacío siento, extrapolar este vacío a los demás sólo me puede ocasionar perjuicio, pues sólo vacío recibiré de ellos en los momentos que más necesidad tengo de que me llenen.
Nota mental: Cambiar esto. Sólo detrás de mi sonrisa se puede esconder la sonrisa que logre sacarme del estado en que me encuentro.

Los beneficios de la duda

Cuando yo nací la razón ya estaba muerta. Había lanzado su últimos coletazos de moribunda, junto con un grito desesperado por que alguien la oyera… por supuesto que nadie la oyó.
Como yo mucha gente vivimos con su muerte con indiferencia, como si nada hubiese cambiado en el mundo, pero inconscientemente a todos se nos revelan dudas, demasiadas dudas no siempre con respuesta, demasiadas dudas para que puedan ser asimiladas por nuestras pequeñas mentes humanas, lo que nos crea una especie de cortocircuito, ya que todo es suceptible de duda, y acabamos dudando del beneficio que nos puede acarrear dudar de todo, por lo que finalmente no dudamos de nada.
Esto no debe ser comprendido como un pasotismo generalizado, como muchos quieren ver en nuestra generación, la mayoría de la gente lucha por ciertas ideas que tiene en su cabeza, sean del tipo que sean, pero la mayoría de esas ideas suelen estar sujetas a un dogma que su defensor acata con todas sus virtudes, pero también con sus defectos. Quizá si dudase de aquello a lo que tanto ama, a lo que está tan sujeto, podría construir algo nuevo a partir de ello, criticarlo o quizá destruirlo para quedarse con los restos que verdaderamente merecen la pena y desechar los que no le convezcan, pero no, la duda parece q está prohibida.
Las discusiones, en todos los ambitos, tomarían otro sentido, porque por mucho que uno supiese de un tema, no tomaría sus conclusiones como verdades absolutas, siempre estaría dispuesto a aprender algo nuevo, a asimilar críticamente aquellos ataques que no buscarían la destrucción de su manera de pensar, sino la creación de una manera de pensar mejor, o peor, pero en constante cambio y movimiento. Y bajo mi punto de vista, siempre es preferible un cerebro en movimiento que uno atado por unas formas de pensar estancadas, que busque la superación, que vaya siempre imaginando nuevas metas una vez ha llegado, o no necesariamente, a las anteriores.
Si bien todo era más fácil con el faro de la razón alumbrando el camino que debía seguir nuestras dudas, debemos adaptar nustras preguntas a la oscuridad de la nueva era. No es necesario dudar de todo, cada uno debe elegir sobre que cosas dudar y sobre cuales no, pero si no te haces pregunta jamás hallarás tu respuesta, y las respuestas de los demás no siempre son válidas para ti.